En muy pocos casos la normativa del Reino Unido impone de manera obligatoria la figura del Representante Autorizado. Sin embargo, esta opción es muy recomendable para cualquier exportador que decida operar de manera continuada en este mercado. A raíz del Brexit, los anteriores Representantes con sede en la UE han dejado de ser reconocidos, lo cual obliga muchas empresas a tomar una decisión estratégica y a elegir un Representante Autorizado que responda a sus exigencias.
Si tu empresa realiza una venta cada diez años en UK quizás esta posibilidad no sea atractiva, de lo contrario conviene tomarla en seria consideración. Analizamos a continuación las ventajas de contratar un Representante Autorizado («Authorized Representative» en la mayoría de las normativas, «Responsible Person» en otras).

Gestión profesional de las posibles controversias
En el caso de controversias con un organismo UK-MSA (UK Market Surveillance Authorities), es recomendable disponer de un profesional que tenga experiencia en relaciones con las autoridades de vigilancia del mercado.
Los importadores pueden no tener las competencias técnicas necesarias para demostrar que el fabricante ha realizado correctamente la valoración de la conformidad de su producto. A menudo, son los mismos importadores que agradecen la presencia de un Representante Autorizado.

Comodidad y protección de la información
La ley obliga el importador a conservar, durante 10 años desde la puesta en el mercado, la Declaración de Conformidad UKCA y el expediente técnico. Para cumplir con esta obligación, el fabricante deberá remitir a todos sus importadores dicha documentación y, por lo tanto, compartir con ellos los detalles técnicos de la conformidad de sus productos a las normativas y estándares aplicables.
Asignar la obligación del almacenamiento de la documentación técnica a un Representante Autorizado facilita la relación con nuevos importadores y garantiza un control absoluto sobre la información sensible.

Etiquetado más sencillo
Quizás la principal diferencia entre la normativa UKCA y la CE es la obligatoriedad de indicar los datos del importador (razón social, marca registrada, dirección) en el etiquetado o en el packaging del producto.
Dependiendo de la tipología del producto y, sobre todo, de la existencia de una pluralidad de importadores, el cumplimiento de esta obligación puede ser especialmente complejo. En muchos casos, lo más sencillo es mencionar, en el etiquetado y en el packaging, los datos de un Representante Autorizado.

Cambios normativos bajo control
El Representante Autorizado es una figura con formación técnica que, para ejercer su función, tiene que monitorizar la evolución de las normativas británicas dentro de su ámbito de competencias.
No sabemos hasta qué punto llegará la llamada «divergencia» entre las reglas UK y las reglas CE, pero está claro que cualquier diferencia normativa entre los dos sistemas puede tener repercusiones importantes tanto para una empresa que quiera entrar en el mercado británico como para una que esté asentada. Contratar un Representante Autorizado equivale a disponer de un servicio de «alertas» sobre cambios normativos que afectan directamente la empresa fabricante.
